¡Aguas con la Planeación Urbana!*

Autor: Pedro Reyes

 *Publicación Original: https://pedroreyes.mx/aguas-con-la-planeacion-urbana/
www.pedroreyes.mx


Nos acercamos al Día Cero. Se conoce como Día Cero aquel en que una localidad se queda sin agua. Querétaro ocupa el lugar 6 de las entidades de México más cercanas a ese acontecimiento, con una calificación de 4.71 en una escala en que la calificación máxima y más cercana a ese fenómeno es de 5

La Planeación Urbana juega un papel fundamental para poder aportar soluciones a la crisis de agua que vivimos, mediante el ordenamiento de un Desarrollo Urbano adecuado que respete y fomente procesos naturales como la infiltración, la depuración y la recarga.

Resulta inconcebible que en pleno Siglo XXI, viviendo en una era de desarrollo tecnológico y digital a través del cual pronto llegaremos a la denominada Cuarta Revolución Industrial, nuestro modelo de gestión de recursos hídricos siga basándose en un primitivo sistema qué básicamente consista, literalmente, en mandar el agua por un tubo, como lo hemos hecho ya por 4 siglos.

Es urgente cambiar de paradigmas para mitigar el grave problema en el que nos hemos metido, como por ejemplo:

  • Transitar de la construcción de infraestructuras costosas y monumentales para satisfacer la demanda del agua a un sistema que administre la propia demanda, buscando optimización de recursos y relegar, hasta a una última opción, el aumento de infraestructura, solamente para el caso de que no existiera otra opción y resultara indispensable optar por ésta.
  • Dejar de pensar en que la mejor solución es la centralización y la grandeza de magnas obras de infraestructura y enfocarnos en soluciones descentralizadas, más cercanas a la demanda y que representan disminución en costos.
  • Prescindir de volúmenes requeridos para usuarios finales como único parámetro para la implementación de soluciones de infraestructura para centrar éstas en obras a la medida de las diferentes características de agua que requieren cada tipo de usuarios finales.
  • Evitar percibir a las precipitaciones pluviales intensas como problemáticas y molestas, utilizando obras para deshacerse del agua y entender que se requieren hacer obras que aprovechen esos fenómenos para la infiltración y recarga de acuíferos así como percatarnos de la gran área de oportunidad que existe para desarrollar soluciones y tecnologías de almacenamiento de aguas pluviales para usos industriales y residenciales.
  • Evitar privilegiar soluciones previamente seleccionadas y negociadas y en su lugar abrir canales de comunicación y colaboración que permitan involucrar al mayor número de sectores y actores ciudadanos para proponer y encontrar soluciones con beneficios múltiples.
  • Evolucionar nuestras infraestructuras y sistemas de gestión hídrica, los cuales ya son ineficientes e incapaces de responder a situaciones actuales, por soluciones que privilegien un enfoque de cuencas.

A través de la Planeación Urbana, podemos aplicar conocimientos, tecnología, recursos e innovación para impulsar los principios de la Nueva Agenda Urbana y enfocarnos en soluciones concretas que contribuyan a llevar a cabo una correcta y adecuada gestión de nuestros recursos hídricos, en beneficio de todos y así contribuir al cumplimiento de varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) planteados por la Agenda 2030, como el ODS 3: Salud y Bienestar; ODS 6: Agua Limpia y Saneamiento; ODS 9: Industria, Innovación e Infraestructura; ODS 11: Ciudades y Comunidades Sostenibles; ODS 12: Producción y Consumo Responsables y ODS 17: Alianzas para Lograr Objetivos.

Para lograr lo anterior, es necesario que la Planeación Urbana en la práctica lleve a cabo los cambios de paradigmas a los que nos hemos referido y ejecute soluciones efectivas que propicien la conservación de ecosistemas que fomenten la infiltración, la depuración y la recarga, que privilegien soluciones basadas en la propia naturaleza y que prevean sistemas que fomenten la participación ciudadana en la toma de decisiones a través de la gobernanza.

A nivel estatal, en ejercicio de las facultades jurídicas que en materia de Desarrollo Urbano se reservan a los Estados y Municipios, es deseable que nuestras autoridades y la ciudadanía, en conjunto, impulsemos una reforma integral al marco jurídico que regula esta materia en Querétaro y en particular al Código Urbano del Estado, ordenamiento que actualmente cuenta con grandes áreas de oportunidad, para adecuarlo y sincronizarlo a la Nueva Agenda Urbana y sus principios, mismos que ya se contemplan en nuestro derecho positivo a nivel federal en la nueva Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (publicada el 28 de noviembre de 2016), contemplando entre muchas otras propuestas ciudadanas,  algunas como las siguientes:

  • Que autorizaciones para nuevos desarrollos habitacionales, comerciales, industriales o mixtos se otorguen respetando cuencas y sistemas de infiltración y recarga.
  • Que se proporcionen licencias y autorizaciones a desarrollos y fraccionamientos siempre y cuando se contemple en su interior, determinado número de árboles, no solamente en áreas verdes y parques si no en vías públicas y banquetas, al menos uno entre lote y lote para evitar fraccionamientos como los que en gran número se han autorizado en el pasado y que en Querétaro todos los habitantes padecemos, fraccionamientos que son verdaderas planchas de concreto.
  • Que sea obligatorio para otorgar licencias de construcción que los proyectos respectivos cuenten con tecnologías hidrosanitarias que contemplen entre otros el reuso del agua (por ejemplo que el agua de la regadera y del lavabo se pueda utilizar para descargas de WC; que el agua usada se almacene para poder ser utilizada para riego de las áreas verdes, etc.) así como la captación de aguas pluviales rechazándose licencias y autorizaciones a aquellos proyectos que no contengan este tipo de hidrotecnologías.
  • Que autorizaciones y licencias para nuevos desarrollos se condicionen a que desarrollos contemplen soluciones de infraestructura para gestión de recursos hídricos que incluyan sistemas de saneamiento in situ, sistemas de tratamiento descentralizado y sistemas de reutilización y reciclado.
  • Obligar o incentivar en desarrollos,  la implementación de cuerpos de agua como parte ornamental y de recreación y que a su vez cumplan con funciones de regeneración y prevención de inundaciones.

Lamentablemente la Planeación Urbana en México, a nivel federal, estatal y municipal, se encuentra prisionera de intereses económicos y políticos particulares que resultan social y medioambientalmente insostenibles, intereses que no respetan áreas ni procesos naturales y que incluso los destruyen con las consecuencias que eso acarrea. Es tarea de nosotros, como ciudadanos, mediante las herramientas de participación y gobernanza ya existentes (y la propuesta e implementación de nuevas), informarnos, participar y exigir  el tránsito a un sistema de Desarrollo y Planeación Urbana que, debilite, ignore o hasta neutralice esos intereses particulares o por lo menos los sincronice, con el cambio de paradigma que ello implique, con un sistema que represente ganancia para todos, personas, gobierno y empresas, pues al fin y al cabo el agua no es de algunos, no es de unos ni es de otros, es de todos, nuestra agua es un bien común.

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