APROVECHAMIENTO DE LAS AGUAS GRISES DEL HOGAR

Autor: Carmen Arminda Hernández Gallegos
Amkara11@prodigy.net.mx


Últimamente se escuchan mas noticias y comentarios, respecto a la posibilidad de quedarnos sin agua en el futuro. Este tema, junto con el cambio climático, resuena cada vez con mayor frecuencia.

Dado que vivimos en una zona  Semi desértica como es Querétaro, pienso que es urgente que empecemos a hacer cambios sustanciales en nuestra forma de utilizar el agua.

Hasta ahora se han tomado medidas como: “cierra la llave al fregar los trastos”, “usa un vaso con agua para lavar tus dientes” o “no laves el auto con la manguera”, medidas que, por supuesto son muy importantes, pero insuficientes. Los cambios tienen que escalarse a un nivel mayor y llegar hasta el rediseño de las estructuras hidráulicas de las casas que habitamos.

Como un experimento personal, que ha resultado también en un buen ejercicio y ahorro de gimnasio, en casa estamos juntando en grandes botes plásticos, el agua que la lavadora desecha normalmente.

Al usar un detergente de lavadora biodegradable,  no se genera mucha espuma y el agua sale con un poco de jabón, pero no tan sucia.  Esta agua que desecha la lavadora en su primer centrifugado, puede ser perfectamente utilizada para lavar patios, pisos, y sobre todo para ponerle a los baños, en lugar de “jalar la palanquita”.

Después del primer lavado, la máquina realiza el ciclo de enjuage. Si dejamos de usar un suavizante de ropa, (aunque nos raspe un poquito), veremos que el agua del segundo y último centrifugado, sale prácticamente limpia, con muy poco jabón. Esta agua puede usarse inclusive para trapear, lavar baños o lavar el auto.

Como comentaba, a modo de experimento, en casa estamos usando esa agua para los fines mencionados, pero como no existe la estructura hidráulica adecuada, tenemos que acarrearla de los tambos que la almacenan, al lugar donde se va a usar, por ejemplo: los baños o los patios, y este acarreo se hace a “brazo” en cubetitas (de ahí el ahorro del gimnasio).

Normalmente lavamos de dos a tres veces por semana y con esa agua es suficiente para cubrir todas estas necesidades secundarias que he comentado, lo cual conlleva un gran ahorro de agua potable, ya que digamos, se le utiliza dos veces, antes de que se vaya a la red de drenaje, donde se mezcla con las aguas negras.

En un principio tenemos que cambiar nuestra mentalidad para reusar esta agua, ya que estamos acostumbrados a “jalar la palanca” y que quede una agua completamente cristalina en la taza del baño. Pero, ¿es esto necesario?, ¿podría funcionar también con un agua un poco jabonosa?. Puede ser que inclusive sea mejor, ya que el jabón puede mantener mas higiénico nuestro baño.

Desde luego lo que hacemos en casa es a modo de experimento y no intento proponer que todos acarren el agua en cubetas; mi llamado es hacia los ingenieros y arquitectos que están diseñando las nuevas casas, para que se implemente desde su construcción, un sistema de reciclamiento de estas aguas grises, así al menos se utilizarán dos veces dentro de la casa, antes de irse a la planta de tratamiento, lo cual podría implicar muchos litros ahorrados.

Rediseñando todo esto e implementándolo desde la construcción de la casa, también podrían aprovecharse las aguas con las que nos bañamos y hasta el agua con la que lavamos los trastos, es decir, las aguas grises.

Por ejemplo, se me ocurre que el centro de lavado puede estar en la azotea de las casas y de ahí bajar esta agua de lavadora a los baños y patios para su reciclamiento, antes de que se vaya al drenaje. Si el centro de lavado está en la planta baja, puede usarse una bomba solar para llevarla a los baños.

En casas que cuenten con jardín, se pueden construir lugares de almacenamiento para esta agua en los patios a forma de piletas de purificación, las cuales pueden contener grava, piedras y plantas adecuadas, de tal suerte que esta agua se pueda utilizar para regar los jardines de la misma casa. También podrían llegar a una cisterna de aguas grises y luego pasar por esta planta purificadora casera.

Las piletas, se puede construir desde el principio con un diseño estético y armónico, para que esta planta de purificación natural, se integre al paisaje del jardín y no desentone de ninguna forma.  Una vez que el agua sale de estas estructuras, está lista para ser aprovechada para el riego.

Estos nuevos diseños pueden aplicarse también en hogares donde no haya lavadora, ya que de todas formas la ropa y los trastos se lavan, y las personas se bañan, así que no es privativo para ciertos sectores.

Para hacer todos estos cambios, desde luego, que tenemos que cambiar mentalmente primero y salir de la extrema comodidad en donde nos encontramos en todos los ámbitos, incluyendo el del manejo del agua. Es sumamente conveniente y cómodo solo abrir la llave y tener acceso a una agua limpia y cristalina, por ahora.

El año pasado escuchamos las noticias de Ciudad del Cabo en Sudáfrica en donde tuvieron que racionar el uso del agua a 50 lt diarios por persona. Eso es el equivalente a dos cubetas y media de las mas grandes (como las de pintura), para el uso diario.

Con esas dos cubetas, tenías que bañarte, lavar la ropa, beber, limpiar la casa, ponerle al baño, etc… Esto nos invita a una importante reflexión, sobre la forma en que estamos gastando el agua y a pensar que aún estamos a tiempo en México, de hacer cambios antes de llegar a esta situación.

Hacia donde miremos en Querétaro, veremos como la ciudad avanza hacia los alrededores. Grandes fraccionamientos se están ahora construyendo y extendiendo en la periferia de nuestra hermosa ciudad y surge la pregunta ¿alcanzará el agua para todos?

Creo que estamos a tiempo de empezar a construir las nuevas casas con otros sistemas hidráulicos que aprovechen y optimicen el uso del agua. Seguramente en las Universidades y Empresas Ambientales, hay arquitectos, ingenieros y científicos, que pueden hacer propuestas excelentes y en ellos están las esperanzas de nuestro futuro ambiental.